viernes, 13 de febrero de 2026

Primeros experimentos con las bacterias y la música

Hemos comenzado la parte netamente experimental de nuestro proyecto ensayando el efecto de un determinado sonido sobre el crecimiento de las bacterias. Para ello hemos elegido el sonido grabado por Irene con su violonchelo. La nota mantenida es un La, a una frecuencia de 220 Hz.  El procedimiento ha sido el siguiente.

En la sesión de ayer preparamos cultivos líquidos de las tres bacterias que vamos a estudiar. Esta mañana, una vez crecidos, hemos inoculado matraces con 20 mililitros de medio de cultivo líquido TSB (caldo de triptona de soja y caseína) con 0,5 ml de cultivos en fase estacionaria crecidos desde el día antes. Se han dividido en dos lotes, uno de ellos se ha incubado a 37ºC en una estufa, en cuyo anterior se ha situado un altavoz conectado vía bluetooth a un ordenador desde el que se repetía la nota emitida en bucle. El segundo, el experimento control, se han incubado los matraces a la misma temperatura, en este caso sin sonido. Se han tomado muestras iniciales y a la hora, dos horas, tres horas y cinco horas y se han hecho tres lecturas de abosrbancia de cada una de ellas en un espectrofotómetro Shimadzu, a una longitud de onda de 600 nm. El experimento con E. coli se ha realizado por duplicado aunque los datos se han agrupado. Los valores medios de las lecturas para cada microorganismo, en presencia de sonido o sin él, se representan en las gráficas de abajo.


 

 

 


 


 

 

 

Aprendiendo las técnicas básicas microbiológicas

Este jueves hemos tenido una nueva sesión con nuestro investigador Manuel Espinosa. En esta ocasión nos ha proporcionado los microorganismos con los que vamos a trabajar. Estos son Escherichia coli W3110, Pseudomonas putida KT2440 y Stutzerimonas stutzeri MJL19. Con ellas las alumnas han aprendido a sembrar tanto en medio líquido como en placa de Petri y hemos preparado los cultivos para los próximos experimentos. Algunas de las imágenes de la sesión son las que se incluyen abajo.







Iniciamos nuestros experimentos: elegimos sonidos

El objetivo principal de este proyecto es estudiar posibles efectos de la música y el sonido sobre los microorganismos. Vamos a comenzar con lo más simple, y esto va a ser grabar una misma nota con los instrumentos que tocan nuestras jóvenes; éstos son clarinete, flauta, piano, violín y violonchelo. Con esas grabaciones intentaremos estimular a nuestros microorganismos, sometiendo a las bacterias de modo continuo a esos sonidos. Acordamos que el sonido mantenido se haría en la tonalidad de La, preferentemente con una frecuencia de 440 Hz adaptándose este tono a la idiosincrasia de cada instrumento. Las estudiantes han grabado con sus  móviles unos segundos y hemos estudiado las características de dicho sonido mediante la aplicación de software libre Sonic Visualiser. Los espectrogramas de sus sonidos son los siguientes:

Amplitud de sonido en el clarinete con la nota La.

Espectro de frecuencias para la nota La con el clarinete.

Amplitud de sonido en la flauta travesera con la nota La.

Espectro de frecuencias en la flauta travesera con la nota La.

Amplitud de sonido en el piano con la nota La.

Espectro de frecuencias en el piano con la nota La.

Amplitud de sonido en el violín con la nota La.

Espectro de frecuencias en el violín con la nota La.

Amplitud de sonido en el violonchelo con la nota La.

Espectro de frecuencias en el violonchelo con la nota La.

 

También hemos analizado una nota de la misma frecuencia pero obtenida con la aplicación AudioKit Synth One para Ipad.


Amplitud de sonido en el sintetizador con la nota La.

Espectro de frecuencias en el sintetizador con la nota La.


Un proyecto para nuestras estudiantes del conservatorio

¿Responden los microorganismos ante la música? Esta es la pregunta que nos hemos planteado para un nuevo proyecto desarrollado conjuntamente entre la Estación Experimental del Zaidín y el IES Zaidín Vergeles. Es sabido que los seres humanos, incluso los animales y también se ha dicho de las plantas, responden ante los estímulos sonoros. Sin embargo es escasa la investigación en el campo de la microbiología. 

Dado que tenemos en el instituto alumnas de los conservatorios de música Ángel Barrios y de danza Reina Sofía, se ha dado la situación ideal para plantear un proyecto encaminado a ver posibles efectos de la música sobre las bacterias. Este está dirigido por Manuel Espinosa, investigador de la EEZ-CSIC, busca que las jóvenes participantes establezcan vínculos entre la biología y la música a la vez que se desarrolla su competencia científica, abordando de manera práctica diversos contenidos de la asignatura de Biología de segundo de bachillerato.

Comenzamos con una primera sesión teórica en la que Manuel Espinosa habló de los efectos de la música de una perspectiva biológica, de cómo estimula diversas áreas cerebrales, y de conceptos básicos relacionados con la microbiología, estableciendo los principales objetivos y procedimientos a llevar a cabo en el proyecto. Estudiaremos posibles efectos del sonido sobre el crecimiento de los microorganismos, su capacidad de formar biopelículas y su movilidad. En el aspecto musical ensayaremos el efecto del sonido de distintos instrumentos o de fragmentos de obras de distintos periodos musicales, todos ellos interpretados por las alumnas participantes.

Manuel Espinosa Urgel (EEZ-CSIC) junto a las alumnas participantes en el proyecto.