En los días previos a las vacaciones llevamos a cabo nuestros experimentos para ver su la música afectaba a la movilidad de las bacterias. Para ello preparamos placas de Petri con un medio especial para ello, que contiene una baja concentración de agar. Se trata del medio MIO (Movilidad Indol Ornitina). La técnica es muy sencilla, basta con tomar un poco de cultivo de la bacteria que queremos ensayar con un palillo de dientes estéril y pinchar con él en el centro de la placa. Las fotos de abajo muestran el procedimiento. Si las bacterias se mueven se verá un crecimiento expandido hacia el perímetro de la placa, tanto mayor cuanto mayor sea su capacidad de movimiento.
Hemos realizado los experimentos con Pseudomonas putida y Stutzerimonas stutzeri. Probamos inicialmente con Escherichia coli, pero no presentaba una movilidad apreciable. En todos los experimentos hemos tenido un control sin música en una estufa y las placas sometidas a las distintas obras en otra, ambas a 28ºC. Hemos ensayado la Pequeña Serenata Nocturna interpretada por nuestras jóvenes (este experimento se ha repetido dos veces) y por otro lado el coral BWV 601 de Bach, tanto en la versión original para órgano como en la adaptación realizada por nuestras alumnas del conservatorio. Los resultados se pueden ver en las fotos de abajo.
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| Movilidad de bacterias y Pequeña Serenata Nocturna de Mozart (Experimento 1) |
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| Movilidad de bacterias y Pequeña Serenata Nocturna de Mozart (Experimento 2) |
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| Movilidad de bacterias y Coral BWV 601 de Bach (versión para orquesta) |
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| Movilidad de bacterias y Coral BWV 601 de Bach (versión para órgano) |
¿Qué valoración podéis hacer del experimento? ¿Han reaccionado por igual ante cualquier tipo de música? ¿Y ante los instrumentos? Esperamos vuestro análisis de resultados en los comentarios a esta entrada del blog.